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domingo, 12 de julio de 2015

¿Liderazgos Femeninos o feministas?

Sara Berbel

Artículo de Sara Berbel, doctora en Psicología Social y directora de Empowerment Hub publicado en Catalunya Plural.
Amelia Valcárcel en el Congreso Feminaria del Mediterráneo celebrado recientemente en Tarragona. Sin duda una mirada general mostrará que se han producido avances, pero a cada paso hacia adelante le suceden dos en retroceso. Las mujeres sufrimos con frecuencia la desolación del antiguo héroe Sísifo que fue castigado por los dioses a empujar una enorme losa hasta la cima de una colina sin lograr nunca su empeño.
Si nos parece intolerable esperar a esa fecha, sugiero que dejemos de enredarnos en cuáles son mejores liderazgos, si femeninos o masculinos, ineludiblemente teñidos de deseos y estereotipos, y abordemos la auténtica cuestión: independientemente del sexo, solo los liderazgos feministas avanzarán en la igualdad.
Existe una tendencia general a pensar que las mujeres, al ser directamente afectadas por la discriminación, serán las primeras defensoras de las políticas de igualdad y abanderadas del feminismo. Sin embargo, todos los estudios llevados a cabo al respecto muestran que esa creencia es errónea. Las mujeres, como resultado de una educación profundamente patriarcal, incorporan en su vida los valores fundamentales de nuestra sociedad, diferenciándose muy poco de los que reciben los hombres en cuanto al rol que deben desempeñar unas y otros.
Del mismo modo, se observa una elevada expectativa en cuanto al hecho de que la presencia de mujeres en puestos de decisión cambiará la sociedad ya que se supone que ejercerán liderazgos diferentes a los que estamos habituados. Se espera de ellas que actúen de acuerdo al rol para el que han estado educadas, a saber, comprensión, sensibilidad, trabajo en equipo, emocionalidad y, una vez más, promoción de mujeres y defensa de sus derechos. Sin embargo, también aquí los estudios objetivos enfrían esa percepción, cuando no la desmienten completamente. No voy a citar la retahíla de investigaciones que, desde la Psicología Social muestran estos extremos, aunque cualquiera de los metaanálisis de la Dra. Isabel Cuadrado les conducirá a ellos. Creo que bastará con un sencillo repaso, a modo de anécdota, a los líderes actuales de los partidos políticos en nuestro país. Entre los hombres, analicemos el modelo de liderazgo de Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Angel Gabilondo, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Luis García Montero o Alberto Garzón. Entre las mujeres, detengámonos en el modo de actuación de Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría, Esperanza Aguirre, Susana Díaz, Rosa Díez, Ada Colau o Carme Forcadell. ¿Podemos realmente adscribir rasgos transformacionales, consensuadores y feministas a las mujeres citadas y autárquicos, individualistas y “dictatoriales” a los hombres? Es fácilmente observable que la diversidad entre sexos es muy amplia y que, en consecuencia, pueden hallarse varones con liderazgos democráticos, horizontales y centrados en la persona pero también mujeres autoritarias y personalistas.
El hecho de nacer mujer, es decir, el sexo biológico, no presupone ningún tipo de valor ni ideología, como tan lúcidamente señaló Simone de Beauvoir. Tampoco induce, en consecuencia, a ningún tipo de liderazgo específico. Es cierto que la educación diferencial en la negociación y centrada en la relación puede facilitar en algunas mujeres liderazgos más transformacionales, pero todavía no hay suficientes datos (ni mujeres en puestos de decisión) que aporten diferencias estadísticamente significativas. La conciencia política y social no es congénita sino que se adquiere con el paso del tiempo y a partir de las elecciones que realizamos a lo largo de nuestras vidas; un proceso de maduración y desarrollo que supone un reto tanto para hombres como para mujeres.
Por otro lado, el feminismo no es un sentimiento ni una emoción, pese a las grandes dosis de pasión que suelen acompañar a quienes lo defienden, sino una voluntad de actuación política, una ideología para el cambio social. Ello implica que la igualdad solo llegará de la mano de líderes y lideresas (como le gusta decir a la maestra Marcela Lagarde) que tengan profundas convicciones en torno a la igualdad de los seres humanos, que estén determinados a luchar con valentía por ellas y que lo hagan de forma colectiva y no individual, empoderando a la población y fortaleciendo a la democracia. La igualdad necesita imperiosamente liderazgos feministas.

viernes, 25 de julio de 2014

El #Socialismo como la mejor respuesta para el #Feminismo del SXXI

Ricardo García Manrique
Hoy compartimos este pequeño fragmento de una entrevista realizada por la Asociación "Socialisme, Catalunya i Llibertat" a Ricardo García Manrique, profesor de Filosofia del Derecho de la Universidad de Barcelona en la que hace referencias a los derechos de las mujeres y a la libertad de tod@s. 

Aquí el fragmento en el que relaciona Socialismo y Feminismo.


El Socialismo como la mejor tradición política para dar respuesta al Feminismo del siglo XXI ... from Feministes de Catalunya on Vimeo.

Si quieres ver toda la entravista puedes acceder a la web de @Soccatllib en este enlace "Entrevista a Ricardo García Manrique, La Libertad de todos, una defensa de los derechos sociales"




viernes, 4 de julio de 2014

lunes, 30 de junio de 2014

#Enfoques sobre la Ley del #Aborto



En este post os ofrecemos una serie de artículos realizados por diferentes expertas y expertos que analizan el impacto del Anteproyecto de Ley del Aborto impulsada por el Ministro Gallardón del Gobierno del PP en España.

Cabe destacar, el rechazo mayoritario que esta ley ha generado en los movimientos feministas, así como en otras organizaciones y asociaciones de mujeres que lo ven como una contrareforma y un retroceso social para frenar la libertad de las mujeres. 

“Hoy hablamos de la supresión del plazo” de María Casado, directora del Centro de Investigación Observatori de Bioètica i Dret de la Universitat de Barcelona, publicado en eldiario.es

“La mujer, ¿sujeto de derechos?” de Argelia Queralt @argeliaqueralt prof. Derecho Constitucional UB. Directora editorial de Agenda Pública  y Silvia Fernández prof Derecho Penal en la UB, publicado en Agenda Pública

“El Anteproyecto de la ley del aborto, frente a los estándares europeos” de Lydia Vicente Márquez @lvicentem Directora Ejecutiva de Rights International Spain, abogada y consultora internacional de derechos humanos, publicado en Agenda Pública

“Nosotras decidimos” de Trinidad Noguera @TriniNMG Doctora en Ciéncia Política en la Universidad Complutense de Madrid, publicado en Agenda Pública http://www.eldiario.es/agendapublica/blog/decidimos_6_136196384.html

“Ley del aborto; una ley que produce violencia de género” de Máriam Martínez Bascuñán @MariamMartinezB prof Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid y directora del Máster Oficial en “Democracia y Gobierno, publicado en Agenda Pública

“Las legislaciones restrictivas no evitan los abortos” de Argelia Queralt @argeliaqueralt prof. Derecho Constitucional UB. Directora editorial de Agenda Pública publicado en eldiario.es 


Artículos publicados por Joan Queralt, @JoanQueralt Catedrático de Derecho Penal en la Universidad de Barcelona.

“Aborto derecho penal y moral” publicado en El País
“Vosotras país, vosotras decidís” publicado en El Periódico
“El aborto como derecho” publicado en El Periódico

“La contra reforma del Aborto” publicado en El País

“La Mujer vuelve a perder” publicado en El País


domingo, 29 de junio de 2014

De diálogos y pactos feministas ...

Carmen Castro
Compartimos este artículo escrito por Carmen Castro, economista feminista creadora de SinGenerodeDudas 

Llevo tiempo dándole vueltas y cada vez tengo más clara la necesidad que tenemos de articular diálogos y pactos feministas; es algo que pensamos muchas feministas con trayectorias diversas, y no se trata de ninguna innovación ni excentricidad, sino la constatación de un hecho cada vez más evidente. Sin embargo, salvo algunas avanzadillas y propuestas concretas, los procesos se eternizan y no acaban de cuajar -algunos incluso se quedan en meras intenciones-.

Así es que me pregunto insistentemente ¿qué pasa, por qué la articulación de pactos feministas no avanza más rápido?

Creo que nos tienen entretenidas. La ofensiva patriarcal contra las mujeres es tan virulenta que están consiguiendo que gran parte de la energía y atención del movimiento feminista esté puesta casi exclusivamente en defender lo más básico: el derecho a nuestra integridad física, psíquica y el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos y sexualidad; en definitiva a defender la base para una vida libre de violencia: la consideración mínima de ser personas. Y mientras nosotras mismas nos vamos agotando, no hay tiempo casi para percatarse de cómo nos va a afectar el nuevo orden económico que está emergiendo de las políticas criminales [neoliberales y patriarcales], porque cada nuevo paso, cada nueva perla anunciada por el gobierno nos acerca más a la no ciudadanía, a la pobreza, a la carencia de servicios públicos y significa una vuelta de tuerca más a la opresión de género multidimensional. 

Aunque el diagnóstico lo tenemos claro, no siempre conseguimos aunar esfuerzos en la acción política colectiva. Así que hay que seguir insistiendo en que es más lo que nos une que lo que nos separa, y que nos iría mucho mejor si conseguimos articular acciones coordinadas y descentralizadas en vez de estar dispersas y suspicaces ante posibles propuestas de feminismo en red. Como dice Marcela Lagarde el feminismo es profundamente insistencialista, universalista y posibilitador de sinergias emancipadoras; desde ese lugar  de interpretación es desde donde escribo y actúo como feminista.

En estos últimos meses he participado en varias jornadas feministas convocadas con el objeto de elaborar un pacto feminista de mínimos de consenso para la agenda feminista compartida. Valoro y agradezco este tipo de acciones, porque dan cuenta de la necesidad emergente y del interés creciente que tenemos en trabajar por los pactos feministas y en conseguir unidad de acción compartiendo una agenda feminista común; y también me provocan algo de desazón al comprobar, en retrospectiva, lo que cuesta integrar propuestas ya existentes sobre las que seguir avanzando, en vez de pretender empezar de cero cada vez.


En el feminismo nunca se empieza de cero; al reconocernos como iguales y otorgarnos mutuamente la autoridad, recogemos también el testigo de quienes nos han precedido, incluso siendo contemporáneas nuestras. El reto no está en competir por el poder o la representación pública, sino en construir relaciones sinérgicas. Que quienes compartamos una visión e interpretación feminista de la vida, sumemos visiones y acciones que nos permitan superar lo fragmentario, lo excluyente, lo binario patriarcal; y que, desde la empatía y el sabernos pioneras, seamos capaces de articular procesos de diálogos y reencuentros de nuestras diversidades, capacidades, conocimientos, experiencias, voluntades, deseos y decisiones de acción conjunta.

En este sentido, hay ya algunas propuestas en el estado español que me gustan especialmente, porque creo que son piezas claves para construir ese encuentro dialógico entre feministas:

·         La iniciativa global de Pacto Feminista por las mujeres, elaborado desde la Plataforma Feminista del Ateneo de Madrid.
·         La iniciativa ‘Diálogos Feministas entre comunidades‘ en la que han participado 50 asociaciones de mujeres de 8 comunidades autónomas (Galicia, Asturias, Navarra, Euskadi, Cataluña, Valencia, Madrid y Andalucía) y que han consensuado un plan de acción común para una mayor incidencia política, articulado desde la Federación Feminista Gloria Arenas a través del proyecto Ruta Violeta.
·          
Además ha habido otras muchas iniciativas con valor sumativo para ir generando sinergias entre mujeres, como la iniciativa de la Plataforma Feminista de Alicante de articular un pacto entre mujeres por los derechos sexuales y reproductivos y la interrupción voluntaria del embarazo que, si bien no consiguió su cometido de conseguir que las parlamentarias suscribieran un “pacto entre mujeres que garantice los derechos sexuales y reproductivos y la interrupción voluntaria del embarazo, haciendo valer su condición de Parlamentarias, ejerciendo como nuestras legítimas representantes y oponiéndose a cualquier reforma de la actual ley que signifique un retroceso en los derechos adquiridos por las mujeres”, puso en evidencia la #alertafeminista en la que estamos en el estado español y la dificultad de impulsar alianzas entre mujeres cooptadas por las estructuras jerarquizadas de sus partidos políticos y el orden social de género que se impone desde los mismos.

También desde el Foro Feministes de Catalunya se impulsó la iniciativa de realizar un acuerdo de mínimos con movimientos feministas de Catalunya, hombres y mujeres de realidades ideológicas distintas, con el objetivo de que se incluyan en los programas políticos de todos los partidos representados en el Parlamento catalán, 9 exigencias básicas para mejorar la situación de las mujeres como consecuencia de la crisis económica y los recortes sociales. Esta iniciativa se impulsó en el marco de la celebración del 8 de marzo de 2014, en la que se presentó un manifiesto "exigencias básicas mínimas para incluir en los programas electorales" de los partidos políticos, en torno al cual, se consiguió el apoyo de más de 250 firmas de personalidades muy diversas, hombres y mujeres, de la sociedad catalana.

Y así estamos, innovando, insistiendo y pactando por otro modelo de sociedad en el que la equivalencia humana sea uno de los valores que fundamente nuestra convivencia. Y claro está, seguiremos insistiendo,  y en el camino también iremos sumando diálogos y acciones; ¿te apuntas? 



lunes, 17 de marzo de 2014

"Erradicación de las causas profundas de la violencia de género" Consuelo Barea

Consuelo Barea

Artículo de Consuelo Barea, publicado en Catalunya Plural

Lidia Falcón ha presentado su último libro “Los Nuevos Machismos” [1] que recomiendo encarecidamente por su lucidez y valentía para exponer lo acaecido al feminismo y a las mujeres en los últimos años. Uno de los puntos que desarrolla, clave para entender las verdaderas causas de la pervivencia de la violencia de género, es el hecho de que la estructura económica de la sociedad está basada en el modo de producción doméstico:
Sin que las mujeres reproduzcan hijos, los amamanten y limpien, alimenten, y cuiden a sus familiares, es imposible que el país se mantenga. Y con eso cuenta el capitalismo, que recibe la fuerza de trabajo en mejores condiciones y más barata, gracias al trabajo gratuito de las mujeres, que se convierten así en la clase económica y social más explotado.
Es urgente que los estados asuman la tarea de la socialización del trabajo doméstico, y esa socialización no es precisamente poner parches al problema con falsas soluciones como aumentar a cuatro meses los permisos de paternidad. Falcón explica la falacia de:
…que las empresas tendrían la misma motivación para contratar mujeres que hombres, dado que el inconveniente alegado por el empresario para no desea emplear mujeres, es el de que éstas abandonan el trabajo durante cuatro meses al dar a luz. Nadie en su sano juicio piensa que con cuatro meses se ha criado un hijo o una hija, y todo el mundo sabe que después de ese plazo quien va a llevarlo a la guardería, a la escuela, al pediatra, al dentista, al gimnasio, al hospital… será la madre, en los 15 años siguientes.
Pedir ese permiso de cuatro meses para el padre es privatizar la responsabilidad de proteger la maternidad y el trabajo de las mujeres:  
Socializar significa crear las instituciones públicas que tengan la responsabilidad de ocuparse de determinadas tareas imprescindibles para el mantenimiento de una sociedad moderna. Que los hombres se ocupen de tareas domésticas en el interior de sus casas no tienen nada que ver con la socialización del trabajo doméstico, como tampoco que las abuelas se ocupen de los nietos... El cumplimiento de estas tareas por parte de madres, padres, abuelos….en el hogar familiar, sigue perteneciendo al ámbito de lo privado, que es precisamente lo antitético de lo socializado.
No se trata de que cada familia administre su tiempo como pueda para cuidar a su niño o a su niño, se trata de que haya servicios colectivos atendidos por personal especializado y preparado para ello, hombres y mujeres que según los principios democráticos y laicos de nuestro ordenamiento legal, se ocupen de la socialización del niño desde el nacimiento hasta el final de su inscripción. De la misma forma que desde finales del siglo XIX se están reclamando que sean públicos muchos de los servicios que presta la familia: lavanderías, comedores populares, pediátricos, etcétera. Eso es la socialización del trabajo doméstico y no pagarles a los padres permisos de cuatro meses después del nacimiento del bebé. La socialización del individuo es tarea colectiva en instituciones colectivas, y lo demás es apoyar la ideología liberal de lo privado.
Al igual que Falcón, otra renombrada jurista americana, Martha Fineman, conocida internacionalmente por sus investigaciones Feminism and Legal Theory Project, aboga por un estado y un mercado más responsables de los dependientes y sus cuidadores. Introduce el concepto de vulnerabilidad universal. Explica cómo los teóricos liberales nos presentan como prototipo humano a alguien autosuficiente, ambicioso y competitivo, pero somos seres vulnerables y dependientes la mayor parte de nuestra existencia: de niños, de ancianos, cuando enfermamos, cuando somos pobres, cuando estamos sometidos a la violencia, a la soledad, al duelo, al abuso de poder… El liberalismo deja la solidaridad para el ámbito privado (familias y asociaciones cívicas y religiosas). No se contemplan los casos en que la solidaridad no existe o no es suficiente, ni el sacrificio sin compensación económica, lastre que los privilegiados no estarían dispuestos a asumir.
Existen unas dependencias inevitables por disminución de autonomía o de oportunidades (infancia, vejez, enfermedad, crisis económica, catástrofe…), o por discriminación o violencia (prejuícíos socíales, racíales, sexístas, relígiosos…). Y también existe una dependencia derivada de la tarea de cuidado, que recae casi siempre en las mujeres, actividad fundamental para el progreso de la sociedad. Las personas que cuidan a dependientes son a su vez dependientes de los recursos que permiten dispensar con éxito esa atención. Esta dependencia generalmente no la experimentan los hombres, evitan asumir la responsabilidad por el cuidado de niños, ancianos o enfermos. En ello influyen las normas patriarcales no escritas por las que el rol de cuidador (dependiente derivado), lo definen y asignan las estructuras culturales, ideológicas y jurídicas a aquellos que se supone deben asumir el trabajo de cuidar a los que no pueden cuidar de sí mismos. Ambas dependencias son relegadas a la familia y, por lo general dentro de la familia, a las mujeres en sus roles de madres, esposas, hijas, etc.
El estado necesita que las cargas y las responsabilidades asociadas con la dependencia sean asumidas por una familia auto-suficiente de estructura patriarcal, que cuide de sus personas dependientes, con un reparto ideal de las tareas al 50% en la pareja, y trabajando ambos (pero los hombres no hacen su 50%, hay divorcios , nacimientos fuera del matrimonio, los trabajos no están diseñados para dar cabida a la maternidad, las mujeres ganan menos y tienen menos oportunidades…).
La dependencia inevitable es ignorada de una forma o de otra por el Estado, se entiende como algo episódico, o como un cambio gradual en el curso de la vida de un individuo. En cuanto a la dependencia derivada, es convenientemente desestimada por el igualitarismo liberal por considerarse consecuencia de una elección individual y responsabilidad de la propia persona. Los que toman el papel cuidador han optado por hacerlo y no deben quejarse de su situación o esperar que otros subvencionen sus opciones. Esta reacción refleja la tradicional división entre lo público y privado, que ha permitido a muchos estudiosos importantes eludir cuestiones difíciles y potencialmente perjudiciales para su teoría. Por lo tanto mediante la familia, la dependencia se vuelve invisible, puede ser cómodamente privatizada y se asume erróneamente que es gestionada adecuadamente por la inmensa mayoría de la gente. [2]
Tanto el estado como el mercado laboral cosechan los beneficios que produce el trabajo de cuidado a dependientes (y no dependientes), en las formas de reproducción y regeneración de la sociedad. Los beneficios económicos de una institución o empresa son posibles gracias a una combinación de contribuciones: la familia y el trabajo de cuidadores, la productividad del trabajo y la inversión de capital.Hay responsabilidades derivadas de la obtención de beneficios como una distribución más equitativa de la responsabilidad de la dependencia, valorando el trabajo de los cuidadores y considerándolos como socios en la productividad y generadores de riqueza.
Las contribuciones de los trabajadores y cuidadores no sólo han sido seriamente infravaloradas, sino que también acumulan penalizaciones en un sistema que privilegia las contribuciones económicas por encima de las físicas, materiales, emocionales e intelectuales, un sistema queignora los costos añadidos al trabajo, así como los beneficios producidos por el trabajo no empresarial, tanto para las instituciones del Estado y como para las del mercado. [3]   
Debería aplicarse la justicia como solidaridad a la estructura básica de la sociedad. El discurso igualitario debe estar anclado en una auténtica comprensión de la condición humana, en la que todos somos vulnerables y dependientes, no en falsas suposiciones como que las capacidades son equivalentes y constantes entre los individuos. El Estado tiene la obligación de no privilegiar a ningún grupo de ciudadanos sobre los demás, de acometer una acción afirmativa que estructure las condiciones de igualdad, y no sólo evite la discriminación:
…Debe desmontar las relaciones institucionales que privilegian indebidamente las circunstancias de algunos trabajadores mientras toleran las desventajas estructurales con los que otros lidian a diario. Mi conclusión final es que los intentos de reforma hacia la igualdad de género en el ámbito familiar, fallarán sin las correspondientes adaptaciones, incluidos los ajustes estructurales complementarios, del estado y de las instituciones del mercado. [4]
Es imposible una igualdad de género en el ámbito familiar sin una socialización del trabajo doméstico y el cuidado a dependientes. La violencia de género es una violencia instrumental, que mantiene a la mujer asumiendo un trabajo que corresponde al estado y al mercado, beneficiarios ambos de la donación de la vida de las mujeres. Donación no tan libre como la ideología liberal nos quiere hacer ver.
Acabo observando la coincidencia fundamental entre las tesis de estas dos grandes pensadoras. Dice Falcón:
Ninguna de las medidas cautelares y educativas que tanto los profesores progresistas como la ley de violencia intentan implantar, erradica el problema. Éstas medidas están basadas en la penalización del delito y la prevención mediante la educación, lo que supone confiar en el cambio de actitudes y hábitos mediante la transformación de los individuos. Es decir, sin tomar en consideración las causas materiales de la violencia.

Es lógico que los estados, y todos son patriarcales, se nieguen a reconocer la explotación económica de las mujeres como causa fundamental de la violencia machista. Así como el burgués debe negar la existencia de la lucha de clases, el hombre debe negar el rendimiento económico que el trabajo gratuito de la mujer le proporciona. Las medidas, por tanto, que ese mismo estado debería aplicar para acabar con la explotación femenina constituye una transformación rotunda del mismo.
Mientras el modo de producción doméstico subsista como fundamento del capitalismo, el trabajo doméstico realizado en el seno de la familia sea imprescindible para el mantenimiento de la sociedad, las mujeres permanecerán adscritas al mismo, trabajen o no, además asalariadamente y destinadas, por su especialidad reproductora, no sólo a la fabricación de niños, sino también a su manutención y cuidado durante los años de juventud de su vida, de modo que les será imposible invertir en su propia formación profesional su mayor capacidad física y mental. Ello seguirá, inevitablemente, apartándolas del mercado de trabajo y de los puestos de poder tanto en la economía como en la política.
Y mientras la estructura familiar se mantenga en las mismas condiciones, como unidad económica en la cual la mujer es el sujeto trabajador, cuya actividad en el trabajo doméstico y en la reproducción proporciona un enorme beneficio social, sin que sea retribuido y ni siquiera reconocido, no debemos contar con que la violencia machista se erradique de nuestras sociedades.
El cambio que requiere nuestra sociedad es mucho más profundo que una ley, una asignatura o un permiso de paternidad. La socialización del trabajo doméstico y a dependientes, esa es la necesaria revolución feminista.
Post publicat a Dones en xarxa

"¡Las bofetadas se las dan a las mujeres...no al género!" Lidia Falcón,

Compartimos la entrevista que realizaron a Lidia Falcón en La Contra de La Vanguardia el pasado 11 de marzo. Esperamos que sea de vuestro interés.



jueves, 9 de enero de 2014

Mujeres precursoras: #SimonedeBeauvoir

Des de Feministes de Catalunya compartim aquest fantàstic post de Carmen Castro de SingenerodeDudas 
Google nos sorprende hoy con un recordatorio muy especial, el doodle dedicado a una de las mujeres precursoras de mayor influencia en el feminismo contemporáneo: Simone de Beauvoir. Hoy hace exactamente 106 años del nacimiento de esta filósofa existencialista y madre del ‘feminismo segunda ola’.
Con motivo de este aniversario, recupero la entrada en el glosario de Mujeres de Precursoras de Simone de Beauvoir.
“El Feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente”
“No se nace mujer, llega una a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino”
“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres”
“¿Qué es un adulto? Un niño inflado por la edad” (Simone de Beauvoir)
Nació en París, en 1908, en una familia burguesa, siendo educada bajo una fuerte moral cristiana, pero en su juventud rompió con la fe religiosa y las tradiciones de su infancia.
242.jpgEn 1929, después de conocer a Jean Paul Sartre en la Sorbona, donde ambos estudiaban filosofía, se unió estrechamente al filósofo y su círculo, creando entre ellos una relación que les permitió compatibilizar su libertad individual con su vida en conjunto. Fue profesora de filosofía hasta 1943 en escuelas de diferentes lugares de Francia hasta que la ocupación alemana en París, a causa de la II Guerra Mundial, la alejó de la enseñanza.
Durante ese periodo vivió en la ciudad tomada, formando parte del movimiento de la Resistencia Francesa.
Su vida en común con Jean Paul Sartre ha influido decisivamente en su obra, adscrita a la corriente existencialista francesa.
En su primera novela, La invitada (publicada en 1943), exploró los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros (1944) y Los mandarines (1954) , novela por la que recibió el Premio Goncourt; la cual se considera la más importante de todas sus obras.
Las tesis existencialistas, según las cuales cada quien es responsable de sí mism@, impregnan también sus obras autobiográficas, entre las que destacan Memorias de una joven de buena familia (también conocida como Memorias de una joven formal) (1958) y Final de cuentas (1972).
Pero que duda cabe, que de entre sus obras, se encuentran las que se consideran elementos fundacionales del feminismo; muy especialmente El segundo sexo.
“Efectivamente, en nuestros días el hombre representa el positivo y el neutro, es decir, el macho y el ser humano, mientras que la mujer es sólo el negativo, la hembra. Cada vez que la mujer se conduce como un ser humano, se dice que se identifica con el varón. Sus actividades deportivas, políticas, intelectuales, el deseo que siente por otras mujeres, se interpreta como una “protesta viril”; no se quieren tener en cuenta los valores hacia los que ella se trasciende, lo que lleva evidentemente a considerar que ha elegido la opción inauténtica de una actitud subjetiva. El gran malentendido sobre el que descansa este sistema de interpretación es que se admite que es natural para el ser humano hembra convertirse en una mujerfemenina: no basta con ser heterosexual, ni siquiera ser madre, para realizar esta idea. La idea “mujer, mujer” es un producto artificial que fabrica la civilización como antes se fabricaban castrados; sus supuestos “instintos” de coquetería, de docilidad se insuflan como al hombre el orgullo fálico; él no siempre acepta su vocación viril; ella tiene buenas razones para aceptar menos dócilmente todavía la que se le ha asignado”. (S. DE BEAUVOIR: El segundo sexo)
BIBLIOGRAFÍA
Entre sus ensayos escritos hay que destacar:
  • El segundo sexo publicado en 1949, se trata de un profundo análisis sobre el papel de las mujeres en la sociedad occidental y se considera el ensayo feminista más importante del siglo XX.
  • La vejez, publicado en 1970, sobre el proceso de envejecimiento donde critica apasionadamente la actitud de la sociedad hacia los ancianos,
  • La ceremonia del adiós, publicado en 1981, donde evoca la figura de su compañero de tantos años, Jean Paul Sartre.
Otra Bibliografía destacada
  • La mujer rota (2001)
  • Cartas a Sartre (1996)
  • Obras completas (1978)
  • La opresión de las mujeres (1977)
ENLACES DE INTERÉS

sábado, 14 de diciembre de 2013

#FeminismoenRED "Pacto entre mujeres por los #derechossexuales y reproductivos y de la interrupción voluntaria del embarazo"

 #FEMINISMOENRED
Compartimos esta #AlertaFeminista que emite la Plataforma feminista de Alicante y os pedimos máxima difusión y adhesión.
Ante la previsión de que el próximo día 20 de Diciembre se modifique ley de salud sexual y reproductiva en consejo de ministros del gobierno de España … Acción en Red urgente por un pacto entre mujeres por los derechos sexuales y reproductivos y de la interrupción voluntaria del embarazo.
Necesitamos la adhesión de cuantas más organizaciones mejor. Queremos enviarlo el lunes 16 a las parlamentarias por correo, instándolas a firmar para que se produzca ese pacto entre las mujeres sobre los derechos que sólo conciernen a las mujeres, apelando a su condición de mujeres por encima de cualquier ideología.
PACTO ENTRE MUJERES POR LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS
Ante el anuncio del Gobierno de España de reformar la actual Ley orgánica 2/2010 de Salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, las organizaciones de mujeres abajo firmantes apelamos:
  • A los valores de la libertad y la igualdad recogidos en la Constitución Española así como al Pacto entre mujeres tal y como lo entendieron las Parlamentarias de la legislatura Constituyente cuando se negaron a avalar con su voto la discriminación por razón de sexo en la sucesión a la Corona.
  • Apelamos a la Libertad de decidir de las mujeres sobre nuestra vida y la autonomía en relacióna nuestros derechos sexuales y reproductivos. Recortar estos derechos significaría tutelar a las mujeres por el mero hecho de ser mujeres. Sin libertad para decidir no hay igualdad. Sin igualdad no hay democracia.
  • Apelamos a la Igualdad que garantiza la actual ley de salud sexual y reproductiva y de lainterrupción voluntaria del embarazo, reconociendo el derecho de las mujeres a ser atendidas en el sistema de sanidad público cuando decidan interrumpir su embarazo.
    Apelamos al Pacto entre mujeres, porque solo a nosotras nos concierne decidir sobre nuestroembarazo, tanto si queremos ser madres como si no queremos serlo.
  • Apelamos a las Parlamentarias para que hagan efectivo el Pacto porque ellas son la voz y el voto de sus representadas, son la voz y el voto de las mujeres en el Parlamento.
Por todo ello:
Pedimos a nuestras Parlamentarias que suscriban un Pacto entre mujeres que garantice los derechos sexuales y reproductivos y la interrupción voluntaria del embarazo, haciendo valer su condición de Parlamentarias, ejerciendo como nuestras legítimas representantes y oponiéndose a cualquier reforma de la actual ley que signifique un retroceso en los derechos adquiridos por las mujeres.
Pedimos que se pacte entre mujeres derechos que solo conciernen a las mujeres y por ello apelamos a su condición de mujeres por encima de cualquier ideología.
Hacer realidad este Pacto significa garantizar la igualdad y la libertad y con ellas la democracia.
Envía tu adhesión antes del lunes 16 de diciembre a este correo pactomujeres@gmail.com